Comprender qué necesita tu hijo/a
Leer mejor sus señales y entender qué puede haber detrás de determinados comportamientos.
La forma en la que aprendemos a sentirnos seguros junto a otros comienza en nuestros primeros vínculos.
Desde los primeros meses, las relaciones con nuestras figuras de apego influyen en cómo pedimos ayuda, regulamos nuestras emociones y nos relacionamos con los demás.
Aunque el apego se construye en la infancia, sus huellas pueden acompañarnos también en nuestras relaciones adultas.

Infancia y vínculo
El vínculo también se construye en lo cotidiano: cómo respondemos al llanto, cómo acompañamos una rabieta o cómo nos reencontramos después de una separación. En terapia podemos trabajar el vínculo entre el niño o bebé y sus figuras de apego cuando aparecen:
El objetivo no es buscar una relación perfecta, sino ayudar a construir una relación en la que el niño pueda encontrar seguridad, protección y conexión.
En la infancia, el vínculo no se trabaja únicamente con el niño. Las madres, padres y otras figuras de apego forman parte esencial del proceso, porque es en las relaciones cotidianas donde se construyen la seguridad y la conexión.
Trabajamos también con la familia
La llegada de un hijo puede despertar emociones, recuerdos y formas de reaccionar que no siempre esperábamos. En este espacio podemos trabajar juntos los siguientes aspectos:
Leer mejor sus señales y entender qué puede haber detrás de determinados comportamientos.
Ayudarle a regular aquello que todavía no puede gestionar solo/a.
Identificar qué situaciones te desbordan o activan especialmente.
Porque construir un vínculo seguro no significa hacerlo siempre bien.
Relaciones adultas
A veces nuestras relaciones actuales activan formas antiguas de protegernos. Puede que te ocurra que:
Estas formas de relacionarnos no definen quiénes somos. Muchas veces son estrategias que aprendimos para sentirnos seguros.
Habrá momentos de conexión y momentos de desencuentro.
Lo importante no es responder siempre de la manera adecuada, sino poder estar disponibles, comprender, reparar y volver a conectar.
Y eso también se puede aprender y trabajar.
Terapia de apego y vínculo para adultos, niños, bebés y familias en Madrid y online.
Otras especialidades